Nos alojamos en el núcleo de Llapay (abajo en la foto), donde el Instituto Rural Valle Grande tiene una casa (en la que vive Jonay, por cierto), y pudimos visitar también los pueblos de Alis y Laraos. Además de pescar varias truchas, nos acercamos a la verde laguna de Piquecocha, desde donde subimos al Cerro Sepla Padre (que es como la montaña de Fontcalent pero con 4.060 m). Inmensidad agreste y salvaje.
Como las entradas de este blog son cortas, os recomiendo este libro para ambientaros algo más. Aquí os dejo el enlace con la crónica de la ascensión. Que la disfrutéis.